El conflicto es inherente al ser humano y está presente en todos los ámbitos de nuestra vida. Constantemente estamos inmersos en diferentes conflictos, no solo con otras personas, sino también con nosotros mismos. La toma de decisiones o elegir la mejor solución ante un problema determinado, pueden suponer un conflicto para cualquier persona, también en la interacción con otras personas aparecen frecuentemente conflictos de mayor o menor gravedad.

Generalmente los entendemos como algo negativo, como algo que hay que eludir o evitar; en este curso se aprenderá a enfrentar y resolver los conflictos de una manera constructiva, utilizando un estilo de comunicación que sea eficaz y asertivo para esto contaremos con los aportes de la neurociencia para gestionar las emociones que influyen en el modo de actuar y reaccionar frente a los conflictos.