En una realidad acomplejada, marcada por inestabilidad económica, consumismo excesivo, prisas y corridas, donde los tiempos nunca parecen alcanzar, encontrando la difícil situación de tener que pensar y elaborar un menú familiar y accesible económicamente.

Estas y otras situaciones, llevan a perder el foco de lo que es realmente importante: qué, cómo y por qué se come lo que se come.

Cambiar hábitos alimenticios no suele ser una tarea fácil, más cuando se acostumbra a consumir comida rápida, tanto fuera como dentro de casa. Sin embargo, se debe recordar que los beneficios de alimentarse de forma adecuada son innumerables y, sin duda, se puede notar en toda actividad diaria.

Se pensó en este curso en el marco del Día Mundial de la Alimentación, que recuerda la creación de la FAO el 16 de octubre de 1945 (ONU), una fecha propicia para concientizar en torno a los problemas alimentarios, el hambre y la desnutrición, pero también la mala alimentación.